Fracking

Tanto Ecopetrol como la Asociación de Geólogos y Geofísicos han emprendido un valioso esfuerzo por desmitificar y facilitar las conversaciones

¿Qué fue primero? El Fracturamiento Hidráulico o Facebook?

El planteamiento de emplear fracturamiento hidráulico para la optimización de recobro en yacimientos no convencionales ha generado una gran controversia en las comunidades aledañas a las posibles zonas de influencia en Colombia, lo cierto es que la mayoría de criterios o argumentos usados para analizar su viabilidad socio ambiental parten de falsas premisas técnicas. Tanto Ecopetrol como la Asociación de Geólogos y Geofísicos han emprendido un valioso esfuerzo por desmitificar y facilitar las conversaciones alrededor de este controversial tópico.

 

Es por ende clave entender que el fracturamiento hidráulico es una tecnología y no un proceso exploratorio diferente, entendiéndose como tecnología un proceso de optimización de mecanismos de extracción que permite extraer petróleo o gas en rocas de baja permeabilidad.

 

Si se compara esta tecnología con las redes sociales, hace 20 años el Facebook era un concepto etéreo, hoy es tal vez una de las aplicaciones sociales con mayor acceso a personas e información del mundo. Facebook evolucionó y hoy es más eficaz y segura que las primeras versiones beta pero con los mismos riesgos de filtración de información y privacidad intrínseco de su naturaleza percé.

 

El fracturamiento hidráulico es una tecnología antigua, usada en la industria petrolera desde los años 80’s, no es para nada nueva como se ha dicho. En muchos campos de petróleo de  Colombia y el mundo se  han usado estás tecnologías de forma segura y efectiva, la gran revolución se da a partir de finales de los años 90’s donde científicos estadounidenses deciden implementar esta tecnología en rocas de ultra baja permeabilidad que contienen gran cantidad de gas y aceite no movible; Entonces eureka! he acá la gran revolución científica.

 

No fue la tecnología del fracturamiento la clave del éxito, fue la implementación de esta tecnología en otro tipo de rocas nunca antes accesadas, abriendo un espectro de recursos prospectivos inimaginados que cambiarían y que han efectivamente cambiado el panorama geopolítico y distribución del mercado mundial. Prueba de ello es la guerra de precios que inició en el 2014 los países Arabes por recuperar su posición ante el crecimiento exponencial de reservas por parte de Estados Unidos. Analógicamente para la OPEC era estar sentado en la silla de CEO de Yahoo viendo nacer Google.

 

Ahora bien, Colombia continúa su batalla por lograr la autosuficiencia energética y deberíamos preguntarnos cómo Colombianos si queremos estar del lado de los países que han logrado dicha independencia mediante el uso seguro y regulado de la tecnología o como espectador esperando que el precio del petróleo suba si se nos de un milagrito; o tal vez despertarnos todos los días esperando una anhelada recuperación económica y disminución en la tasa de desempleo evitando la tecnificación de nuestros sectores productivos. Si nos fijamos bien, tal vez la mayor revolución del fracking no es su tecnología, es la generación de cientos de miles de empleos, ejemplo claro Estados Unidos que sin importar el precio del barril sigue generando empleo e innovando tecnológicamente con proyectos no convencionales tales como Permian Basin.

 

Reflexión, es clave como ciudadanos apoyar estas discusiones técnicas y crear un marco regulatorio ambiental claro en pro del desarrollo del país, acorde a nuestra necesidades internas de forma sostenible y embarcado en un plan de generación empleos para las comunidades de las áreas de influencia.

 

Fuente:

Redacción Actividad Petrolera.